
Profesoras: Marcela Nieczaj y Claudia Estecho
A partir de la demanda de las alumnas de primer año de Nivel Inicial sobre su interés en realizar otro tipo de actividades fuera de la institución escolar, surge la idea de invitarlas a participar a una salida que en una primera instancia fue pensada para las alumnas de tercer año, haciéndola extensiva para todo el grupo de primer año, también las alumnas de la carrera de E.G.B.
Dado que: “Quien invita se dispone a compartir tiempo, espacios, energía, pensamientos, esfuerzos, emociones, alegrías y pesares con la forma de los sentimientos puestos en las palabras y en el cuerpo”…
“Quien invita está dispuesto a recibir, a ofrecer un lugar, para que quien lo visite pueda sentirse cómodo, tranquilo, seguro”.
Para dicha salida se pensó en el siguiente itinerario: en primer lugar visitar una juguetería “Giro didáctico” tendiente a observar los materiales y recursos que se pueden utilizar en las diferentes áreas y de acuerdo a las distintas edades de los niños.
Luego recorrer la librería “El Ateneo”, para terminar en el bar “El Cairo”, un bar emblemático de la ciudad de Rosario.
Nos encontramos a las 18 hs en la Plaza Sarmiento, en el mismo horario de concurrencia a clases para comenzar nuestro recorrido. La asistencia fue exitosa, la mayoría estuvo presente.
Mientras esperábamos que llegaran la totalidad de las alumnas, nuestro recorrido comenzó con otra actividad previa, movidas por el mismo interés recorrieron el mercado de libros usados que se encontraba en la plaza.
Podemos decir entonces que: “Si invitamos sabemos que la recepción es espera, desaceleración y lleva tiempo”.
Posteriormente caminamos hasta la juguetería donde nos esperaban las empleadas que muy amablemente dejaron no sólo mirar sino tocar los distintos materiales e incluso asesorarnos sobre el uso de los mismos. Las alumnas se distribuyeron en distintos sectores para mirar, las alumnas de Nivel Inicial fueron espontáneamente al lugar destinado para los más chicos que luego intercambiaron mezclándose con las alumnas de E.G.B., allí estuvimos casi una hora, para luego dirigirnos a la librería “El Ateneo”.
Una vez en el lugar una empleada que también era Docente de Nivel Inicial nos mostró los diferentes sectores destinados para las distintas edades contestando y asesorando muy bien las preguntas formuladas por las alumnas, las cuales compraron algunos libros de su interés como cuentos con variados formatos desde los tradicionales hasta aquellos más novedosos como los destinados al conocimiento de las emociones.
Por último y camino al bar, por calle Córdoba algo aparece enriqueciendo aún más la salida, una mujer tocando el arpa y un grupo de representantes de pueblos originarios ofreciendo melodías con sonidos de la naturaleza permitiendo en esta instancia escuchar y deleitarnos con los mismos, al mismo tiempo hablar sobre la importancia de la música como recurso sumamente valioso para crear el clima necesario al realizar distintas actividades, volver a la cama, comenzar, finalizar, etc.
Las observaciones realizadas se convirtieron en mucho más que en un instrumento de recolección de datos y de indagación, dado que en el mirar, tocar, escuchar y por qué no jugar con dichos objetos, resultó altamente recreativo por lo atractivo, novedoso y placentero en el accionar con los mismos, constituyéndose en un escenario propicio para el aprendizaje.
Recreación que abre paso a la creación pensando en otras alternativas, en la producción de otros recursos y en las variadas utilidades de los mismos.
Finalmente llegamos al bar “El Cairo” donde estaban preparadas dos grandes mesas para todo el grupo, esto impresionó gratamente a las alumnas que entre café y gaseosa, conversamos amenamente sobre lo vivenciado.
Y en ese hablar, mirar y escuchar a otro también, pudieron pensarse, escucharse a sí mismas y quizás en su futuro rol como Docentes.
Dado que: “Quien invita se dispone a compartir tiempo, espacios, energía, pensamientos, esfuerzos, emociones, alegrías y pesares con la forma de los sentimientos puestos en las palabras y en el cuerpo”…
“Quien invita está dispuesto a recibir, a ofrecer un lugar, para que quien lo visite pueda sentirse cómodo, tranquilo, seguro”.
Para dicha salida se pensó en el siguiente itinerario: en primer lugar visitar una juguetería “Giro didáctico” tendiente a observar los materiales y recursos que se pueden utilizar en las diferentes áreas y de acuerdo a las distintas edades de los niños.
Luego recorrer la librería “El Ateneo”, para terminar en el bar “El Cairo”, un bar emblemático de la ciudad de Rosario.
Nos encontramos a las 18 hs en la Plaza Sarmiento, en el mismo horario de concurrencia a clases para comenzar nuestro recorrido. La asistencia fue exitosa, la mayoría estuvo presente.
Mientras esperábamos que llegaran la totalidad de las alumnas, nuestro recorrido comenzó con otra actividad previa, movidas por el mismo interés recorrieron el mercado de libros usados que se encontraba en la plaza.
Podemos decir entonces que: “Si invitamos sabemos que la recepción es espera, desaceleración y lleva tiempo”.
Posteriormente caminamos hasta la juguetería donde nos esperaban las empleadas que muy amablemente dejaron no sólo mirar sino tocar los distintos materiales e incluso asesorarnos sobre el uso de los mismos. Las alumnas se distribuyeron en distintos sectores para mirar, las alumnas de Nivel Inicial fueron espontáneamente al lugar destinado para los más chicos que luego intercambiaron mezclándose con las alumnas de E.G.B., allí estuvimos casi una hora, para luego dirigirnos a la librería “El Ateneo”.
Una vez en el lugar una empleada que también era Docente de Nivel Inicial nos mostró los diferentes sectores destinados para las distintas edades contestando y asesorando muy bien las preguntas formuladas por las alumnas, las cuales compraron algunos libros de su interés como cuentos con variados formatos desde los tradicionales hasta aquellos más novedosos como los destinados al conocimiento de las emociones.
Por último y camino al bar, por calle Córdoba algo aparece enriqueciendo aún más la salida, una mujer tocando el arpa y un grupo de representantes de pueblos originarios ofreciendo melodías con sonidos de la naturaleza permitiendo en esta instancia escuchar y deleitarnos con los mismos, al mismo tiempo hablar sobre la importancia de la música como recurso sumamente valioso para crear el clima necesario al realizar distintas actividades, volver a la cama, comenzar, finalizar, etc.
Las observaciones realizadas se convirtieron en mucho más que en un instrumento de recolección de datos y de indagación, dado que en el mirar, tocar, escuchar y por qué no jugar con dichos objetos, resultó altamente recreativo por lo atractivo, novedoso y placentero en el accionar con los mismos, constituyéndose en un escenario propicio para el aprendizaje.
Recreación que abre paso a la creación pensando en otras alternativas, en la producción de otros recursos y en las variadas utilidades de los mismos.
Finalmente llegamos al bar “El Cairo” donde estaban preparadas dos grandes mesas para todo el grupo, esto impresionó gratamente a las alumnas que entre café y gaseosa, conversamos amenamente sobre lo vivenciado.
Y en ese hablar, mirar y escuchar a otro también, pudieron pensarse, escucharse a sí mismas y quizás en su futuro rol como Docentes.

